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LIMA, 21 DE SETIEMBRE DE 2021Informes técnicos de proyectos mineros deben ser consistentes y entendibles

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“Un Resumen de Informe Técnico (TSR, por sus siglas en inglés) es una información concerniente a un proyecto a futuro o en operación actual. Y a su vez, se desarrolla bajo tres principios: la transparencia, pues debe ser claro e inequívoco; la materialidad, porque debe contener información relevante; y la competencia, ya que debe ser elaborado por profesionales calificados y experimentados”, según conceptualizó Raúl Espinoza, gerente de Servicios para Sudamérica de la empresa M3 Engineering & Technology, durante la ponencia titulada “Nuevas directrices de la SEC para la presentación de informes sobre proyectos de recursos minerales; S-K1300 y lo que necesitas saber”, que se dictó en el marco de las conferencias comerciales de Rumbo a PERUMIN, bajo el enfoque de “Propuestas Competitivas y Sostenibles para el Desarrollo del Perú”.

Según el expositor, la preparación del TSR debe ser consistente y entendible en el uso de términos estandarizados y definiciones, y no inducir a sesgos, con el propósito central de demostrar un nivel de conocimiento del proyecto o mina, proveer un nivel de confianza para inversionistas y otros grupos de interés, y obtener financiamiento y soporte social y político.

“Debemos tener en claro que el TSR no es garantía de un buen trabajo, tampoco es una receta para hacer una estimación de recursos o reservas, y menos es una confirmación de que el proyecto sea bueno. Simplemente, este estudio te da una visión, en un momento determinado, sobre la situación, oportunidades y riesgos del proyecto”, remarcó. 

Ahora bien, toda divulgación técnica que realicen las empresas mineras publicas registradas en la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos (Security and Exchange Commision – SEC) debe regirse por la nueva norma ahora S-K 1300, la cual reemplazó a la extinta IG 7. Esta norma debe ser cumplida por cada registrante encargado de proveer la nota de divulgación especificada en el “Subpart 1300” de la norma S-K si la operación minera es “material” para su negocio, así como para su situación financiera.

“S-K 1300 reemplaza al antiguo IG-7 porque permite alinear requisitos y políticas del SEC sobre propiedades mineras con estándares regulatorios globales de la industrial actual (NI 43-101, JORC, etc.); adopta estándares similares a los del Comité de Normas Internacionales de Información sobre Reservas Minerales (CRIRSCO); y consolida los requisitos de información sobre la propiedad minera trasladándolos a una nueva subparte del reglamento S-K (Subparte 1300)”, explayó. 

Perfil de la persona calificada

En relación a los requisitos de la persona calificada (QP) para la elaboración del TSR, Raúl Espinoza acotó que debe ser un profesional de la industria minera con al menos cinco años de experiencia relevante en el tipo de mineralización y tipo de depósito en consideración, en el tipo específico de actividad que la persona está llevando a cabo a nombre del registrante.

“Además, debe ser un miembro elegible o titular de una licencia en regla de una organización profesional reconocida en el momento en que se prepara el informe técnico (SME registered, AusIMM (CP) o FAusIMM, Professional Engineer – P. Eng., etc.)”, mencionó.

Requisito de estudio de factibilidad

Por su parte, Alberto Bennett, presidente de M3 Engineering & Technology explicó que uno de los requisitos importantes para la presentación del TSR es el estudio de factibilidad, el mismo que determinará lo que será el proyecto a partir de la investigación técnica y económica de la opción de desarrollo seleccionada, que incluye también evaluaciones detalladas y realistas a aspectos como minería, proceso, metalurgia, comercialización, legal, medio ambiente, social y gubernamental.

No obstante, advirtió que el uso y abuso de los estudios de factibilidad, según el análisis de Bill Mackenzie y Neil Cusworth, tiene que ver con estos son asumidos como mucho más completos y precisos de lo que en realidad son, por lo que a menudo no son adecuados para su propósito previsto y tienden a centrarse en cuestiones técnicas a expensas de cuestiones fundamentales del negocio y la entrega del proyecto.

“Antes del S-K 1300, la SEC de los Estados Unidos tenía la Guía de la Industria 7 (G7), pero no era un requisito que las empresas publicaran sus estudios. Ahora con el S-K 1300, es requisito que las empresas mineras que coticen en la Bolsa de Valores de este país publiquen sus TSR”.

Boletín PERUMIN 35

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